Home Presentación  |  Publicaciones |  Acerca de Ángel Faretta  |  Contacto
Escritos Dispersos

PATRIOTISMO Y HUMOR MACABRO
   “Teatro irlandés” de W. B. Yeats, J. M. Synge y Sean O’Casey. Editora nacional, Madrid, 1984. 398 páginas.

  A fines del siglo pasado las esperanzas de independencia política eran, para los irlandeses, ilusiones perdidas. Con sus habituales maniobras dilatorias –que hoy todavía perduran- los británicos daban múltiples rodeos con las ansias de debilitar aún más al aguerrido pueblo de la que fue llamada Isla Santa.
  Es entonces cuando el joven William Butler Yeats conoce a Lady Gregory, quien sería la que daría el aval económico –pero sobre todo intelectual y espiritual- para el nacimiento del Abbey Theatre (Teatro de la Abadía) que se convertiría de inmediato en el centro del llamado “renacimiento irlandés”.
    El citado movimiento tuvo –entro otros- un joven pero colosal enemigo, el casi adolescente James Joyce que los apostrofaría en un largo poema satírico. Es interesante entender que en esta rivalidad gira la clave en torno a la cultura irlandesa de este siglo, cuyos parámetros podrían aplicarse, cambiando lo que haya que cambiar, a situaciones similares de política cultural. Por un lado la postura de Yeats, que consistía en destacar lo particular de un pueblo y de una raza a través de volver a las fuentes, de encerrarse en la casa paterna. La otra –que Joyce llevó hasta sus límites- es el exilio para “forjar en el yunque de mi Alma la conciencia increada de mi raza”.  En suma, lo increado de la conciencia de esta raza es lo que Yeats no admitía, todo lo contrario.
    “La Condesa Kathleen” ya estaba escrita cuando fue creado el Abbey aunque Yeats la revisó dos veces a lo largo de su vida. Esta obra precisamente junto con “El galán de Occidente” de Synge y “El arado y las estrellas” de Sean O’Casey forman el volumen de Teatro Irlandés que la Editora Nacional de Madrid ha puesto en circulación en una edición preparada por Corina J. Reynolds.
   Tanto “El galán de occidente” (“Playboy” en el original y que puso en circulación esta expresión) como “El arado y las estrellas” son obras por demás conocidas. En la primera el costado funambulesco, chocarrero del espíritu irlandés es llevado por John Millington Synge hasta sus últimas consecuencias. Es una obra de un humor macabro y por momentos absurdo que levantó ardorosas polémicas en los días de su estreno en el Abbey.
  De la misma forma fue recibida –aunque aquí por razones estrictamente políticas- “El arado y las estrellas” de Sean O’Casey –centrada directamente sobre el glorioso alzamiento de Dublín contra los británicos, la Pascua de 1916. Muchos espectadores asustados por la crudeza del lenguaje y algunas situaciones que juzgaban “poco decorosas”, levantaron una batahola el día del estreno (*)
    En cuanto a “La Princesa Kathleen” es, de las tres obras, la menos conocida por nuestro público. Es una bella parábola religiosa sobre el sacrificio y el patriotismo, vertida en el suntuoso y preciso lenguaje del joven Yeats.
    El volumen por demás recomendable y de bella y lógica portada en color verde, se resiente sólo por los modismos que su traductora se cree forzada a diseminar en las versiones de Synge y O’Casey con un equivocado criterio del “habla coloquial”.

Nota de esta edición: la obra sería llevada al cine por John Ford en 1936 y luego éste, en su casi último film -Young Cassidy- abordaría la vida en clave del propio O’Casey. Uno de los momentos culminantes del film es precisamente el escándalo en esa noche de Dublín durante el estreno de The Plough and the Stars y donde Yeats (Michael Redgrave) saliera al escenario para apostrofar a sus compatriotas con el ahora célebre “Esta noche os habéis rebajado a vosotros mismos”.

 

Clarín, 28 de marzo de 1985.

 

 

© Ángel Faretta
Permitida su reproducción total o parcial exclusivamente citando la fuente.

Teoria del cine
Informes e inscripción: info@angelfaretta.com.ar